"Se observó en aquel pais oriental que nacian cebollas especiales, cada una de un color, de un brillo y de irradiaciones propias.
Ante tal rareza, se empezó a investigar, y se descubrió que cada cebolla encerraba en su corazón una "perla", causa de sus bellos colores y radiaciones.
Esta "coqueteria" de las cebollas causo gran envidia, y éstas tuvieron que renunciar a su vistosa ornamentación.
Pasó un sabio, que dialogó con las cebollas, y a todas preguntó: ¿porque bajo tantas capas ocultan lo más bello de su ser?.Todas contestaron que las habían obligado a este rigor, heché hasta diez capas hasta sentirme segura contestaron algunas."
¿Seremos los seres humanos capaces de hechar tantas capas como las cebollas para proteger el tesoro de nuestra moral cubriendolas con capas de virtudes humanas, que maravillen por su bello y espléndido colorido?, ¿seremos capaces de que no hagan que renunciemos a ofrecer esa belleza de las virtudes humanas al mundo?.
